Viña del Mar.
Pilar García-Tello.

Viña,
pequeña y dulce ciudad
donde nací,
me gustas siempre,
soy feliz en ti.
Tu mar es mío,
desde que
por vez primera lo vi
y me enamoré de
su tornasol azul.
Hasta el frío del invierno
parece amar tu belleza,
es suave y transparente
y sus lloviznas golpean
tu tierra de ciudad jardín.
Estampas tu imagen
de flores y arbustos,
de prados y palmas
que la brisa acaricia
y el viento estremece.
No cambies nunca.
No pudieron borrarte
temblores ni temporales
no te alcanzaron
odios ni guerras,
permaneces bella.
Mi pequeña ciudad
eres mi casa y mi nido,
eres mi familia nueva
y antigua, nací aquí
y hasta más allá de mi fin
te miraré de lo alto
y diré:
"Gracias a Dios aún estás allí."