La silla de van Gogh.
Pili García-Tello

Tuve un sueño extraño.
Estaba en Arles.
Entraba a la pieza
del pintor
y veía
su cama amarilla,
su pequeña mesa y
…la silla.
Al instante,
me apoderaba de ella.
Nadie me detenía.
Lo raro es que ahora
la silla de van Gogh,
de totora
y madera,
está en mi cocina
como si allí
siempre estuviera.