Niña con regadera.
Pili García-Tello.

Llegando a París
quise ver a Renoir,
corrí al museo,
busqué su pintura.
En francés logré hablar.
"La niña con regadera"
me llamó en voz alta.
-Aquí estoy-
-El retrato te espera.-
me dijo,
Era bella.
No pude comprarla.
Nadie la vendía.
Compré sólo su copia
y entré al taxi con ella.
Enrollada en sí misma
quedó tras de mi.
Llegué a mi destino.
Confundida en el pago,
me bajé …sin ella.
Tal vez, aún está
dando vueltas…por París.