AQUEL PEÑÓN

 

 

Laura Medina Espinoza

A mi hijo Rodrigo. (Biólogo Marino)

Bajo un sol glorioso

un día partiste

hijo mío,

en busca del azul horizonte

en la senda del saber,

para alcanzar

la antorcha del triunfo

de un nuevo amanecer.

Y en lámparas ardientes del desvelo

lentamente,

el dulce fruto

de una savia nueva

comenzaste a cosechar.

Enclavada en aquel peñón

que sobrevolaban las gaviotas

estaba el aula;

abajo, el canto del mar.

Hijo mío,

bajo las sombras de este mundo

conserva el alma pura

y un lucero

ilumine por siempre

tu noble corazón.