ODA A UNA LÁGRIMA

Inés Zeiss Castillo.

 

Oda a la gota de seda

que engrana la congoja

a las veces que

nace de la alegría

deslizándose desde

el lagrimal hacia

el nasogeniano

poniendo fin en

un punto de ida

Al remezón

que la germina

a ese remezón

de partida

a esa gota estoica

que pugna por salir

de un caudal desbocado

y nos hace parecer

seres humanos

Oda a la lágrima

que brota y trae

buena compañía

en lugares impropios

o en los más conspicuos

a esa, la lágrima varonil

que tras siglos de impotencia

gritó hasta desgañitarse y

anunció que estaba VIVA

A la seda de sal

que viene en ella

al vestigio de una

lágrima nocturna

al momento de

sentirla bajar por

un rostro dolido

y rescatar su sabor

entre nariz y boca

 

A Claudita Moreno