Preámbulo: Las meninas son dos:
Isabel y María Agustina,
constantes acompañantes
de la infanta Margarita
.Las meninas.

Cuando nadie me ve,
por la puerta del fondo,
entro en secreto
a la estancia real.
Quise, de cerca,
conocer a Velásquez,
sentir la tela, admirar
los fastuosos trajes.
Pensativo, el pintor,
pincel en mano,
observa a las meninas.
En actitud reverente,
María Agustina,
ofrece una jarra a
Margarita.
Respetuosa y fina
Isabel de Velasco,
se inclina.
Maribárbola, la enana fea,
ensimismada, mira sin ver,
a Margarita, la bella.
Me entretengo mirando
a Nicolasillo, el enano,
quien juega con el perro.
En penumbra, conversan
un hombre y una mujer.
Ella es una dama de la corte.
Aún es misterio quién es él.
En la escalera José Nieto,
encargado de aposentos,
no sabemos si viene o va.
Desde mi rincón,
veo en el espejo a
la reina y al rey.
Tal vez, el pintor,
a ellos pinta
con su pincel.
Miro en aquella morada
al séquito real.
Nunca olvidaré
la vida en aquel lugar.