TARDE

Ya era tarde cuando se arrepintió. Al principio tuvo rabia y el coraje la impulsó a hacerlo, pero cuando vio que el pavimento se le acercaba tan veloz como su culpa le pesaba en el cuerpo, quiso hacer retroceder al Tiempo. Y el tiempo retrocedió en su memoria: Arriba había quedado la ventana abierta. La carta para María, sobre la mesa... (¿no la haría volar el viento?) lo que más quería era que llegara a sus manos, así, su hija, podría perdonarla.
Descaminó su vida entera en un tiempo eterno... para encontrar la mirada de su madre... siempre ausente.
Cuento de cien palabras
dedicado a la memoria de
Monona, Montevideo, 1997.
Maritza Barreto
Cuento de cien palabras
dedicado a la memoria de
Monona, Montevideo, 1997.
Maritza Barreto