Los siete jazmines.

Pilar García-Tello.

Tuve siete enredaderas

enredadas de jazmín,

su perfume penetraba

más allá de mi jardín.

 

Su fragancia era la gloria

de la casa y del confín.

 

Para mi padecimiento

una bruja apareció,

con una tijera enorme

todo jazmín cortó,

dejando sólo sus tallos

sin verdes hojas ni flor.

 

Lloré sobre los jazmines

lágrimas de pesar,

pensé con tristeza suma:

"Ya no los tendré jamás."

 

Madre Natura, no obstante,

pareció sentir mi pena

y en primavera sus brotes

me han venido a consolar.

 

La bruja calla y se esconde,

su fechoría fue en vano.

 

Repartiendo sus aromas

por el cielo y más allá.

Llegaron ya algunas flores

con su aire peculiar.

 

Pronto la cerca entera

de flores estará plena

y con el alma pura

aspiraremos su esencia.