AL CIRUJANO

"El cirujano consagra su vida al más divino de todos los trabajos: Curar sin hacer milagros, y hacer milagros calladamente"

GOETHE

Al distinguido Médico señor Doctor don José García-Tello, Cirujano Jefe del Hospital Viña del Mar; a todos los Cirujanos del Hospital, y especialmente a los doctores: Volochinsky, Troncoso, Orriols, Campbell, Massú, Calvo, Castro y Torres.

Silencioso milagro que tú callas,

consagrada tu vida a la tarea

noble y divina de curar… (Tú hallas

en ella el galardón y la presea).

Artífice genial, en tus batallas

contra el morbo y el mal llevas la tea

del entusiasmo ardiente y de la idea;

el prodigio efectúas y te callas.

Infinito milagro cotidiano

que diestro realizas con tu mano,

tu mente, tu fervor, tu amor profundo.

Artífice que creas cada día

la Salud, la confianza, la Alegría:

¡las riquezas mayores de este mundo!

Mauricio Vega Montt

 

(Sala Carmen 9)

www.rincondelarte.cl

Mauricio Vega Montt, poeta henchido de riquezas inconmensurables dentro de su alma, padeció uno de los infortunios más grandes y desgarradores que ser humano sea capaz de soportar en toda su vida: hijo expósito no conoció a su madre, y seguramente tampoco al padre. De Alberto Maturana, quién analizó en profundidad la obra de Vega Montt   rescatamos las siguientes palabras: "Así este hombre triste, mutilado, que sólo en la muerte y al que tantas cosas han herido, ama sin embargo, a los demás hombres, y por ellos eleva un canto viril, hermoso y profundo"

.

Fragmento del Ensayo "Rescatando a los poetas olvidados de nuestra región"
De Luis Ossa Gajardo.

Leamos entonces algunos de sus poemas:

PAN

                                                                             (Fragmento)

Porque comí del pan que hizo tu madre

tengo el corazón celeste esta tarde.

 

Algo bendito tenía de seguro,

porque me siento puro,

y en mis venas no arde

ni el egoísmo duro

ni la llama cobarde.

 

PARA EL AMIGO CIRUJANO

Mis melenas te envían un recuerdo;

el muñón convulsivo te saluda…

(¿Vendrá la hematemesis? Y me pierdo

en la tenebrosa selva de la duda?)

¿Quién me habrá de matar: úlcera o vida?

¿El muñón, la melena o la tristeza?

¿O moriré tan solo de la herida

que me infirió en el alma la belleza?

Oh Dragón moribundo: ¿Quién te mata?

¿Quién cortó tus cabezas , quién te ata

a este poste infamante de la vida?

Oh Dragón que te mueres por la herida,

pronto da fin la vida a su castigo,

ya presiento la hora de tu huída.

 

Mauricio Vega Montt falleció en 1956.

"