¿A dónde se fue el Amor?
Sergio Hernández Muena.

A dónde se fue el Amor
por qué no viene…
Lo llamé por teléfono,
le escribí por Internet,
pero no contestó.
Le hice señales de humo…
Fui a su casa
y a través del citófono
me contestó la mucama;
me dijo que no estaba.
Aprendí el código Morse;
compré un buen espejo
y un día de sol, bien soleado,
alumbré mi mensaje
sobre el cristal de su ventana…
¡y nada!
Subí a una torre
Y le hice señales con banderas.
¡Hasta le mandé un recado con mensajero!
Por debajo de su puerta
deslicé una invitación
para que el Amor viniera….
Pero ¡no vino!
¡Cuántas cartas le escribí!
¡Cuántos faxes y telegramas!
¡Palomas!
¡Cuántas palomas mensajeras!
¡Botellas!
¡Cuántas botellas arrojadas a la mar,
con mensajes en todos los idiomas!
Le pregunté a los dioses:
Los dioses no se inmutaron.
Pregunté a la policía.
Lo llamé a través de la radio
¡y la televisión…!
pero no contestaba.
Contraté un avión
para que exhibiera mis pancartas,
para que el Amor las viera
y a voz en cuello…
¡por megáfono lo llamaba!
Me dijeron, no sé dónde,
que andaba muy ocupado
repartiendo amores
entre la gente bella…
Me miré en el espejo y decidí
que lo mejor para mí
sería esperarlo de noche.
Vi pasar su coche
atestado de gente alegre,
bulliciosa y despreocupada…
Me dibujé una sonrisa en la cara
Y dije que nada me importaba…!
-A ver si el Amor se reporta- pensé-
y me trae un precioso regalo…
¡Cuánto tiempo ha transcurrido desde entonces!
Todavía lo sigo esperando!
La sonrisa se me borró de la cara
y ahora,
¡Ya no me importa!
Si el Amor viene, pues ¡que venga!
y si no quiere…
¡que se vaya…al mismo…diablo!
www.rincondelarte.cl